domingo, 5 de junio de 2016

Fortuita

¿Hasta qué punto podríamos decir que la vida es azar? No lo sé. Pero lo que sí sé es que no la hubiera conocido si no me llegan a cancelar el vuelo; si una vez cancelado en vez de atrasarlo lo hubiera adelantado; si no llega a celebrarse ese festival en una ciudad cercana; si no llegan a invitar a mi amigo a ir; si no hubiera habido un hueco extra para mí en el coche; si en vez de aceptar la invitación hubiera decidido quedarme en casa; si mis amigos no hubieran decidido acercarse al frente del escenario, que es donde estaba ella; si no me hubiera decidido a hablarle tras los dos "fracasos" anteriores; si ella no hubiera cortado con su novio hacía poco más de un mes; si cuando me dijo que no venía en plan de ligar me hubiera ido directamente; si cuando la perdí de vista no la hubiera buscado hasta volverla a encontrar...

Creo que queda claro que el azar juega un papel demasiado importante en el curso de nuestras vidas, pero eso sí, lo que también queda claro es que la única manera de poner al azar contra las cuerdas es arriesgar, no elegir siempre la opción fácil y cómoda, y además ser perseverante; siempre vamos a tener fracasos, pero el truco está en levantarse una vez más de las que hemos caído.