lunes, 26 de diciembre de 2016

¿Ser o aparentar?

Sé como eres, no dejes que nada ni nadie te hagan aparentar ser otra persona. La belleza de las personas no está en cómo son, sino en que sean como cada una de ellas es en realidad. Demuestra tu valía siendo, no aparentando.

Pero tampoco cometas la torpeza de pensar que por esto mismo no puedes cambiar tu forma de ser, que tú eres como eres y cambiar sería querer aparentar ser otra persona. No hay frase que haga más daño que la de "no cambies, sigue siendo siempre igual". Siempre habrá cosas en las que podamos cambiar y mejorar como personas.

El quid de la cuestión es que cambiemos porque nosotros lo queremos, porque creemos que podemos llegar a mejorar en cierto aspecto, y lo hagamos convencidos de ello. Porque si lo hacemos porque otros nos lo dicen, acabaremos perdidos en el limbo, entre lo que somos y lo que otros quieren que seamos. Tampoco cambies solo para agradar a otras personas, sería como pegar parches de bici con celo, podría funcionar un tiempo pero al final se despegará y quedará al descubierto nuestro verdadero yo, y más vale que te pille parado, porque sino, al igual que con la bici, la caída puede ser muy dolorosa.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Una noche

No fue solo una noche. Fue una noche y:
Los 10 besos que nos dimos.
Los 9 euros que nos costó el taxi a tu casa.
Las 8 veces que se me erizo la piel al rozar tu pelo.
Las 7 canciones que bailamos juntos.
Los 6 piropos que te dije.
Las 5 fotos que nos hicimos.
Los 4 chupitos que nos bebimos.
Las 3 miradas furtivas que te dediqué antes de conocerte.
Las 2 veces que te pregunté tu nombre.
La primera vez que me enamoré a primera vista.

martes, 13 de diciembre de 2016

Intentarlo

Intentarlo no es lo mismo que probar suerte. Intentarlo es perseguir, es luchar, es no darse por vencido. Intentarlo es volver a intentarlo. Intentarlo es acostarse cada día pensando en ello, pensando en cómo conseguirlo, y embriagándose de felicidad solo de imaginar alcanzarlo. Intentarlo es soñar con ello. Si no lo sueñas ni lo intentes, no servirá de nada. Pero si lo sueñas, levántate cada día con el único objetivo de conseguirlo. Porque la vida es de los que intentan, no de los que prueban suerte.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Carta de tu espíritu aventurero

Estimado yo:

Soy tu espíritu aventurero.

Te escribo para decirte que aunque últimamente me tienes un poco olvidado, aquí sigo. Sé que estás muy liado con la carrera, que los profesores no dan tregua con los trabajos, y que los exámenes están a la vuelta de la esquina. Pero también sé que más de un fin de semana te lo pasas en casa tirado en el sofá, y que no pasaría nada si faltas a algunas clases de esa asignatura que no te resulta tan difícil.

Así que te propongo algo, haz un hueco en tu apretada agenda y escapémonos, y no lo digo por mí, lo digo por los dos. Porque tienes que saber que al olvidarte de mí, no solo yo me voy marchitando, sino que parte de ti también. 

Recuerda que la juventud no es eterna, y llegará el día en que todo sea más complicado. Llegará un día en el que no podrás viajar solo con una mochila, sino que necesitarás facturar siempre una maleta; y otro día en el que te tendrán que ayudar a cargar esa maleta. Así que aprovecha la energía que ahora tienes.

Sé lo que estás pensando: "si, todo eso está muy y tienes razón, pero apenas tengo dinero y viajar es muy caro". No te engañes, no todos los viajes son caros, coger el coche e irte a pasar el fin de semana a algún sitio cercano, no sale caro, incluso puede que ganes dinero si lo anuncias en Blablacar! ;) Ahh, ¿y es que tampoco has entrado nunca en Skyscanner? Has visto las ofertas que lanzan estos locos de Ryanair!?

Pero tampoco dejes de lado los viajes largos ehh, ahorra un poquito cada mes y verás que están perfectamente a tu alcance. ¿Acaso no podrías haber aguantado un año más sin cambiar de modelo de móvil? O ¿tan necesarios eran esos zapatos que te compraste, con todos los que ya tenías en el armario? No lo creo, y tú lo sabes, así que para la próxima resérvame un poquito de tu presupuesto.

Quiero que sepas que todo esto no te lo digo solo por molestarte, ya sé que no te gusta nada que te digan lo que debes hacer. Pero piensa en lo genial que sería. ¡Lo pasarías en grande! Conocerías un montón de gente nueva, culturas diferentes, verías sitios que ni si quiera imaginas que existirían, acumularías una batería infinita de anécdotas que luego podrás contar a tus nietos, harías nuevos amigos con los que seguro no faltan las risas al intentar entenderos sin hablar el mismo idioma, ¿y si por una de esas llegas a conocer a esa persona especial que estás buscando? Merece la pena arriesgarse, no crees?

Bueno, no quiero alargarme más. Además, veo que ya te lo estás pensando...pero no le des tantas vueltas, y vámonos mañana mismo! Te dejo elegir el sitio ;)

Tu espíritu aventurero.

jueves, 1 de diciembre de 2016

La sonrisa de ojos azules

Tenía los ojos azules, pero no era rubia como las demás. Y fue por eso que me fije en ella. Porque no era como el resto, era diferente. Y no solo por su color de pelo, sino también, y sobre todo, por su sonrisa. Era una sonrisa que cautivaba por sí sola. Una sonrisa que competiría de tú a tú con la melodía del flautista de Hamelín. Pero no era la típica sonrisa pícara de actriz de Hollywood, no, no. Era diferente, repito. Era una sonrisa traviesa, de niña, pero a la vez una sonrisa madura, de mujer adulta. Era una sonrisa efímera, pero suficientemente larga como para darte tiempo a enamorarte de ella. 
Pero era una sonrisa con truco, una sonrisa con forma de puzle, que te decía: "solo me falta una pieza, y puede que esa pieza seas tú". Vale, quizás no lo decía, pero digamos que lo insinuaba. O quizás simplemente fueran imaginaciones mías, no lo sé. Fuera como fuera, eso fue lo que yo entendí. Así que decidí decirle algo, y por un instante me paré a pensar en que decirle. El instante se convirtió en momento, y el momento en rato. Lo acabé pensando mucho, demasiado. De hecho, lo pensé tanto que al final me olvidé de lo más importante: decírselo.