Sé como eres, no dejes que nada ni nadie te hagan aparentar
ser otra persona. La belleza de las personas no está en cómo son, sino en que
sean como cada una de ellas es en realidad. Demuestra tu valía siendo, no
aparentando.
Pero tampoco cometas la torpeza de pensar que por esto mismo
no puedes cambiar tu forma de ser, que tú eres como eres y cambiar sería querer
aparentar ser otra persona. No hay frase que haga más daño que la de "no
cambies, sigue siendo siempre igual". Siempre habrá cosas en las que
podamos cambiar y mejorar como personas.
El quid de la cuestión es que cambiemos porque nosotros lo
queremos, porque creemos que podemos llegar a mejorar en cierto aspecto, y lo
hagamos convencidos de ello. Porque si lo hacemos porque otros nos lo dicen,
acabaremos perdidos en el limbo, entre lo que somos y lo que otros quieren que
seamos. Tampoco cambies solo para agradar a otras personas, sería como pegar
parches de bici con celo, podría funcionar un tiempo pero al final se despegará
y quedará al descubierto nuestro verdadero yo, y más vale que te pille parado,
porque sino, al igual que con la bici, la caída puede ser muy dolorosa.