lunes, 4 de enero de 2016

Brevísima crónica de un...

Tocar a tu puerta en forma de nostalgia, y ver resbalar la lágrima de lo que pudo ser y no fue por tu mejilla. Saludarte como el recuerdo más ufano, el de haberte conocido. Y despedirme siendo el olvido de haber escrito sobre papel mojado.

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