sábado, 8 de febrero de 2014

Relato de una contienda

La vida es una lucha continua, una batalla sin tregua, compuesta de victorias y derrotas. Hoy quiero contaros una de las segundas.

Yo estaba tranquilo, relajado, con la mente en blanco. Pero no aguanté mucho tiempo. Los pensamientos empezaron a abarrotarse en mi cabeza, se peleaban por conseguir ocupar mi pensamiento aunque fuera por un instante. Intenté pararlos pues no quería pensar, pero fue imposible, no pude sostenerlos y los pensamientos hicieron de mi cabeza su fortaleza. Una vez dentro sacaron sus armas: los sentimientos.

Fue una masacre. Doña Alegría y Esperanza fueron presa fácil de la señora Tristeza y su amiga Melancolía. Las primeras no tardaron en alzar la bandera blanca, y las segundas se hicieron con el control, con mi control...

Y así fue, ellas ganaron y yo perdí. Me quitaron mis sueños, mis recuerdos, mis historias. Es duro asumir una derrota así, pero hay que pasar página y dentro de siete días habrá pasado una semana.

2 comentarios:

  1. muy curiosa la manera de utilizar los sentimientos y la manera de expresar las batallas que tenemos dentro de nosotros cada día! Sobre todo, ese último párrafo, esa última línea y media, me han gustado!

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